La luz artificial nocturna (ALAN, por sus siglas en inglés) se reconoce cada vez más como un factor de estrés ambiental generalizado que fragmenta los hábitats nocturnos, altera el comportamiento de las especies y modifica los ecosistemas terrestres de toda Europa.
Para entender en qué punto el resplandor urbano se convierte en estrés ecológico, el proyecto PLAN-B está aplicando metodologías de ciencia ciudadana que permiten a las comunidades locales cartografiar los cielos nocturnos a nivel del suelo.
Desde la Fundación Ibercivis, que lidera la Tarea 6.3 de PLAN-B, hemos puesto en marcha la primera campaña de medición en Zaragoza, una de las regiones piloto del proyecto. Al combinar tecnología de sensorización portátil con la plataforma de visualización de acceso abierto map.open-red.es, las personas participantes están transformando la forma de recopilar, visualizar y analizar los datos ambientales nocturnos.
Sensores de alta precisión y recogida de datos
Para captar la contaminación lumínica a nivel del suelo con rigor científico, hemos incorporado unos 30 luxómetros portátiles de alta precisión. A diferencia de las estaciones de monitorización fijas, estos dispositivos de mano permiten que personas científicas ciudadanas, astrofotógrafas, estudiantes locales y grupos ambientales realicen campañas móviles de campo a lo largo de gradientes urbanos y periurbanos.

La principal innovación de la campaña reside en la integración fluida de la tecnología:
- Emparejamiento automático por Bluetooth: el luxómetro se conecta de forma inalámbrica, mediante Bluetooth, a una aplicación móvil integrada en la plataforma Open-red.
- Registro de recorridos en tiempo real: mientras las personas voluntarias caminan por rutas planificadas de antemano, desde centros urbanos muy iluminados hacia parques, riberas o espacios naturales, la aplicación asocia de forma continua las lecturas de lux en tiempo real con las coordenadas GPS precisas del teléfono.
- Sin registro manual: las personas participantes ya no necesitan anotar a mano los niveles de iluminancia ni las coordenadas, de modo que pueden centrarse en observar las condiciones ambientales e identificar la infraestructura de alumbrado.
Visualizar el cielo nocturno en map.open-red.es
Una vez completado un recorrido de medición, el conjunto de datos registrado se sube automáticamente a la plataforma de visualización Open-red (map.open-red.es).
Open-red reúne estos transectos obtenidos de forma colaborativa en mapas de calor interactivos y perfiles espaciales. Esto permite a la comunidad científica, a los equipos técnicos de alumbrado municipal y al público en general:
- Analizar las curvas de decaimiento: examinar con exactitud con qué rapidez descienden los niveles de luz artificial a medida que se avanza desde los centros urbanos hacia los ecosistemas circundantes.
- Complementar las estaciones fijas: cubrir importantes vacíos espaciales entre las estaciones oficiales fijas de monitorización ambiental mediante mediciones de alta resolución a nivel de calle.
- Garantizar el acceso abierto a los datos: asegurar que todos los datos ambientales recopilados permanezcan libremente accesibles para investigadores, responsables de políticas públicas y sociedad civil.
En las campañas de campo preliminares realizadas en distintas ubicaciones piloto, entre ellas Zaragoza, Madrid y Granada (España), Gdansk (Polonia) y Oulu (Finlandia), la ciudadanía científica ya ha aportado más de 5.000 mediciones de luz individuales a la base de datos de Openred.
Uniendo datos del espacio y del suelo: superposición de imágenes satelitales de alta resolución en Open-red
Además, uno de los avances más destacados de la plataforma Open-red es la posibilidad de superponer la capa SDGSAT, que ofrece imágenes satelitales nocturnas de alta resolución de las ciudades. Esta funcionalidad permite comparar y correlacionar directamente los datos tomados en tierra por la ciudadanía científica con la radiancia medida desde el espacio. El acceso a estas imágenes satelitales y su integración constituyen un hito fundamental del proyecto PLAN-B, porque permiten validar de forma cruzada las observaciones desde el espacio con las mediciones a pie de calle.

Fortalecer las comunidades de práctica (CoP)
Más allá de la recogida de datos, estos recorridos de medición funcionan como catalizador fundamental para crear comunidades de práctica (CoP) locales. Con el apoyo de manuales de usuario paso a paso, de la adaptación de los protocolos de participación de Citizen Observers y de las guías educativas del proyecto Cities at Night, los grupos locales ya pueden organizar y llevar a cabo sus propias caminatas nocturnas de forma independiente.
Desde la evaluación de hábitats de anfibios en Gdansk durante la campaña Frog 2025 hasta el mapeo de los gradientes nocturnos junto a las riberas naturales de Zaragoza, estas iniciativas lideradas por la ciudadanía demuestran que la protección de los cielos oscuros empieza a nivel de calle, un recorrido a la vez.