ATRIUM es un proyecto europeo que desarrolla materiales de construcción a partir de fibras naturales, bioplásticos de nueva generación y micelio, con el objetivo de reducir el impacto ambiental del sector y favorecer la economía circular.
Desde la Fundación Ibercivis impulsamos la colaboración con el arte, el diseño y la ciudadanía, para explorar qué pueden ofrecer estos materiales más allá de su uso en la construcción.
Qué es ATRIUM
ATRIUM (Alternatives for an effective Transition to sustainable, Reusable and recyclable construction products by the Innovative production of User and eco-friendly bio-based Materials) es una Acción de Innovación financiada por el programa Horizon Europe de la Unión Europea y cofinanciada por UK Research and Innovation. La Fundación Ibercivis forma parte del consorcio, junto con otras catorce entidades de siete países.
Su objetivo es desarrollar materiales biobasados para la construcción que reduzcan el impacto ambiental y puedan reutilizarse y reciclarse. Para ello combina fibras naturales, bioplásticos de nueva generación y biotecnologías de micelio en biocompuestos que contribuyan a la economía circular, y con ellos desarrolla cinco productos para el sector: suelos exteriores, suelos interiores, paneles acústicos, muros verdes con macetas y bloques de construcción. El trabajo sigue un recorrido completo: se desarrollan los materiales, se adaptan las tecnologías para fabricarlos, se obtienen productos intermedios y finales, y se prueban en demo sites. En paralelo, el proyecto evalúa la sostenibilidad, el ciclo de vida y el coste de los productos, trabaja en digitalización y comunicación, y explora modelos de negocio sostenibles.
Zaragoza cuenta con uno de los puntos de demostración donde se exploran las posibilidades y los límites de los materiales al trasladarlos a nuevos contextos, sobre todo al arte y al diseño. Esta idea pretende generar oportunidades de innovación a través de la interacción entre disciplinas y con metodologías de ciencia ciudadana.
Los materiales del proyecto
Un material biobasado es el que se fabrica, total o parcialmente, a partir de materias primas de origen natural en lugar de derivados del petróleo. Un ejemplo clásico es la madera, cuyo componente principal es la celulosa mezclada con lignina. ATRIUM hace algo parecido con otros ingredientes de origen natural y trabaja con cinco materiales:
Perfiles ligeros de polietileno de origen biológico
Aunque el polietileno es un plástico muy común, el de este proyecto procede de materias primas de origen biológico. Se mezcla con polvo de MDF (el tablero de fibras de madera) que se recupera de restos de fabricación, y el resultado es un perfil largo para pavimento exterior, del tipo tarima. Se fabrica con dos técnicas combinadas:
- Espumado: en este proceso se añade un agente que libera gas al calentarse y forma pequeñas burbujas, de modo que el interior queda ligero y esponjoso.
- Coextrusión: dos extrusoras trabajan a la vez: una da forma al núcleo esponjoso y otra lo recubre con una piel sólida que aporta resistencia y protege de la luz solar.

Figura 1: Imagen digital del material espumado.
Paneles y baldosas de micelio
El micelio es la parte vegetativa de los hongos, una red de filamentos finos que actúa como pegamento natural entre fibras. Para fabricar paneles se parte de una mezcla de materias primas vegetales y residuos orgánicos, que primero se esteriliza para que solo crezca el hongo elegido. Después se siembra con el hongo, que crece en un ambiente controlado de humedad y temperatura. Cuando la mezcla está cubierta de micelio, se coloca en un molde donde el hongo sigue creciendo y va uniendo las fibras. El panel se seca con calor, que detiene el crecimiento y deja un material estable, y se termina con un recubrimiento que mejora la resistencia al fuego y conserva su capacidad de absorber el sonido. Con este material se hacen paneles acústicos y baldosas para pavimento interior.

Figura 2. Imagen frontal del panel
Acetato de celulosa reforzado con cáñamo
La celulosa se obtiene de la silvicultura, del algodón o de plantas de fibra. Tras una transformación industrial se convierte en acetato de celulosa, un plástico que se ablanda con el calor y puede moldearse una y otra vez, de forma parecida al PLA, el bioplástico de la impresión 3D doméstica. En ATRIUM se refuerza con fibras de cáñamo en distintas proporciones y se presenta en gránulos, que pueden inyectarse en moldes o imprimirse en 3D. La impresión utiliza un brazo robótico con una extrusora que funde el material y lo deposita capa a capa hasta construir la pieza.

Figura 3: LSAM setup.

Figura 4: Impresos finales de contenedores para Green Wall.
PHA, un bioplástico de origen microbiano
Los polihidroxialcanoatos (PHA) son bioplásticos que producen microorganismos. Se alimentan de residuos, los fermentan y almacenan el polímero en su interior, que después se separa y se purifica. Para dar al PHA las propiedades necesarias, se mezcla con fibras naturales, con o sin cáñamo, en una extrusora, y la mezcla se enfría y se corta en gránulos. Con ellos se alimenta una máquina de moldeo por inyección: funde el material y lo empuja a presión hasta llenar un molde, donde se enfría y adopta su forma.

Figura 5: Macetas a base de PHA que con cáñamo (color más oscuro) sin cáñamo (color más claro).
Con el producto final del material del acetato de celulosa de cáñamo y las macetas de PHA se construirán “Green Walls” con fines decorativos y funcionales, separando espacios con distintas plantas.

Figura 6: Forma final del Green Wall
Hormigón de cáñamo
El cáñamo aporta aquí su parte leñosa, en lugar de sus fibras. Se tritura en fragmentos pequeños y se mezcla con un aglutinante mineral, la cal, y con agua. La pasta resultante se imprime en 3D: un tornillo la empuja por una boquilla y la deposita en capas. Es un sustituto más sostenible del cemento, porque incorpora un polímero natural. El reto técnico está en que los trozos de cáñamo pueden atascar la boquilla, por lo que se ajustan a la vez la mezcla y la máquina. Con este material se hacen bloques y elementos de construcción.


Figura 7– Primeros intentos de impresión y representación del producto final.
Los materiales y el papel de Ibercivis
Un material de construcción se diseña para cumplir una función, pero varios de los de ATRIUM tienen características que invitan a usarlos también con fines creativos. El acetato de celulosa con cáñamo puede moldearse o imprimirse en 3D, y el hormigón de cáñamo podría resultar adecuado para la escultura. Los paneles de micelio admiten distintas texturas y geometrías, y el PHA puede moldearse por inyección en piezas de diferentes grosores.
Con esa idea, Ibercivis organizó en septiembre de 2026, en colaboración con AITIIP y Tecnopackaging, la jornada de formación «Explorando las posibilidades artísticas de los materiales ATRIUM». En este evento se reunieron artistas y profesorado de la Escuela Superior de Diseño de Aragón (ESDA) y de la Escuela de Arte de Zaragoza, que visitaron los laboratorios, conocieron los procesos de fabricación y transformación de los materiales y resolvieron dudas sobre sus posibilidades técnicas. La jornada también contó con Néstor Lizalde, artista zaragozano responsable de The Plant Machine, un proyecto expositivo que utilizará materiales de ATRIUM.
Para el trabajo artístico, el proyecto ha reunido estos materiales en diferentes formatos derivados de los productos intermedios y finales. Artistas y estudiantes, tendrán la posibilidad de explorar las posibilidades de estos materiales ampliando la visión y uso más allá del sector de la construcción.
La Fundación Ibercivis impulsa la colaboración entre investigadores, artistas, diseñadores, docentes y ciudadanía desde su papel en ATRIUM, con la idea de observar e interpretar los materiales biobasados de otras maneras y de contribuir, desde distintas perspectivas, a la transición hacia modelos de producción más sostenibles y circulares.