La participación de los stakeholders, una pieza clave para avanzar en la adaptación al cambio climático

Un nuevo estudio, enmarcado en el proyecto AGORA, con la participación de las investigadoras de Ibercivis Judith Bielsa y Lucía Moreno, analiza qué barreras dificultan la participación de los grupos de interés en la adaptación climática y cómo superarlas. 

La revisión sistemática concluye que la participación de la ciudadanía requiere objetivos claros, confianza, métodos adaptados al contexto y aportaciones que influyan de verdad en las decisiones. 

Autoras: Judith Bielsa y Lucía Moreno.

El impacto del cambio climático ya está transformando la forma en la que vivimos y nos relacionamos con nuestro territorio. Desde el aumento de fenómenos extremos como olas de calor, inundaciones o sequías, hasta los cambios que afectan a los ecosistemas, la agricultura o la salud de las personas, la adaptación se ha convertido en uno de los grandes retos sociales, políticos y ambientales de nuestro tiempo.

Sin embargo, desarrollar estrategias de adaptación eficaces no depende únicamente de disponer de conocimiento científico o de nuevas tecnologías. Las decisiones relacionadas con cómo preparar nuestros territorios frente a los impactos del cambio climático afectan a múltiples sectores de la sociedad, desde administraciones públicas y comunidades locales hasta organizaciones sociales, empresas, investigadores y ciudadanía. Por ello, la participación activa de estos grupos de interés resulta fundamental para diseñar soluciones que respondan realmente a las necesidades y contextos locales.

La ciencia y la experiencia práctica han demostrado que involucrar a la ciudadanía puede mejorar la calidad de las decisiones, favorecer el aprendizaje colectivo y aumentar la aceptación y aplicación de las medidas de adaptación. Sin embargo, conseguir una participación significativa no siempre es sencillo. Existen barreras institucionales, organizativas, económicas y sociales que pueden limitar la colaboración entre los distintos actores.

Un análisis europeo sobre cómo mejorar la participación en la adaptación climática

Un nuevo artículo científico, elaborado por un equipo internacional, analiza precisamente estos retos. Se titula Advancing stakeholder engagement in climate adaptation: a systematic review of structural barriers and operational enablers, se ha publicado  en la revista Sustainability Science y cuenta con la participación como coautoras Judith Bielsa y Lucía Moreno, investigadoras de la Fundación Ibercivis. El artículo se enmarca en el proyecto europeo Adaptation AGORA y revisa la literatura científica existente para identificar cuáles son las principales barreras que dificultan la participación de los stakeholders y qué condiciones pueden favorecer procesos participativos más efectivos. 

La investigación parte de una realidad: aunque cada vez existe un mayor reconocimiento de la importancia de la participación en la adaptación climática, todavía existe una distancia entre el diseño de políticas y estrategias de adaptación y su implementación real. Reducir esta brecha requiere comprender mejor qué hace que algunos procesos participativos funcionen y otros encuentren dificultades.

Para ello, el equipo investigador realizó una revisión sistemática de estudios previos sobre participación en adaptación climática. El análisis permitió identificar diferentes tipos de obstáculos, relacionados tanto con estructuras más amplias -como marcos institucionales, disponibilidad de recursos o coordinación entre organizaciones- como con aspectos operativos del propio diseño de los procesos participativos.

De la consulta a la colaboración real

Uno de los mensajes principales del artículo es que la participación no debe entenderse únicamente como un proceso informativo o de consulta puntual. Para generar resultados útiles, los procesos participativos necesitan crear espacios donde los diferentes actores puedan intercambiar conocimiento, aportar sus experiencias y construir soluciones.

Esto implica reconocer que existen diferentes formas de conocimiento relevantes para afrontar el cambio climático. Junto al conocimiento científico, las experiencias de las comunidades locales, el conocimiento territorial o las prácticas desarrolladas por organizaciones y colectivos pueden aportar información esencial para comprender mejor los problemas y diseñar respuestas adecuadas.

El estudio también destaca la importancia de aspectos prácticos que condicionan el éxito de estos procesos: establecer objetivos claros, generar confianza entre participantes, adaptar los métodos de participación al contexto concreto y garantizar que las aportaciones realizadas tienen una influencia real en las decisiones finales.

Ciencia ciudadana y participación para afrontar retos complejos

Estos aprendizajes conectan directamente con el trabajo que desarrolla Ibercivis a través de la ciencia ciudadana. Los proyectos participativos permiten no solo generar nuevos datos y conocimiento, sino también crear comunidades alrededor de retos científicos y sociales, facilitando que las personas pasen de ser receptoras de información a participantes activas en los procesos de investigación e innovación.

En ámbitos como la adaptación climática, la biodiversidad, la calidad ambiental o la salud del planeta, la colaboración entre ciencia, instituciones y ciudadanía permite abordar problemas complejos desde múltiples perspectivas y generar soluciones más conectadas con la realidad de los territorios.

Este artículo aporta una visión clave para seguir mejorando estos procesos: la participación efectiva requiere planificación, recursos y metodologías adecuadas. No basta con invitar a diferentes actores a participar; es necesario crear las condiciones para que esa participación sea significativa y tenga capacidad real de contribuir a la transformación.

Avanzar hacia sociedades más preparadas frente al cambio climático implica, por tanto, combinar conocimiento científico, innovación social y colaboración entre todos los sectores implicados. La adaptación no es únicamente un desafío tecnológico o ambiental: es también un desafío colectivo.