Durante el curso 2025-2026, el equipo de Ibercivis ha acompañado a universidades, centros de investigación, instituciones educativas, asociaciones, museos y comunidades diversas para integrar o fortalecer la ciencia ciudadana en su trabajo.
La ciencia ciudadana representa una forma abierta, colaborativa y democrática de hacer investigación, en la que personas y entidades muy diversas trabajan conjuntamente para generar conocimiento riguroso. Desde nuestros primeros proyectos, en Ibercivis hemos contribuido a extender esta manera de hacer ciencia mediante guías, talleres y cursos adaptados a contextos muy diferentes.
La experiencia acumulada en estos veinte años –a través del desarrollo de cerca de 100 proyectos de investigación junto a la promoción de la ciencia ciudadana y la investigación del concepto mismo– nos ha permitido consolidar una propuesta formativa que combina un fundamento sólido con herramientas para la aplicación práctica. Los objetivos de la formación incluyen una mejor comprensión sobre el amplio fenómeno de la ciencia ciudadana en sus múltiples facetas –entender y establecer los modos de participación activa, gestionar los datos, considerar todos los aspectos éticos, comprender y desarrollar una adecuada comunicación, entre los principales— para poder abordar en profundidad el diseño de iniciativas viables en el ámbito de cada persona o grupos participantes en la formación.
Durante el curso 2025-2026 se han impartido dieciocho acciones formativas propiamente dichas, que suman más de 90 horas. Nueve de estas formaciones se desarrollaron íntegramente en línea, ocho fueron presenciales y una combinó ambas modalidades. Con una enorme variedad en el número de participantes en estas acciones formativas, cerca de 3.900 pudieron beneficiarse de manera directa. Además de los cursos y talleres donde Ibercivis realizó una labor formativa directa, hemos realizado mentorías, evaluaciones de proyectos y numerosas intervenciones en seminarios, jornadas, eventos y congresos, así como apoyos específicos a entidades que buscan comprender o fortalecer la práctica y fundamentos de la ciencia ciudadana.

Formación para la investigación y la salud
En colaboración con La Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio) – Generalitat Valenciana se desarrolló un itinerario de formación en modalidad mixta, dirigido a personal investigador en cáncer. El programa permitió avanzar desde una primera aproximación a la ciencia ciudadana –investigación multiagente llamada en ese contexto— hasta su reconocimiento en proyectos y líneas de investigación del ámbito sanitario.
El personal investigador en salud fue también el destinatario de una sesión teórico-práctica presencial organizado con Biogipuzkoa en Donostia-San Sebastián. A esta línea se sumó una sesión para el alumnado del Diplomado en Salud Pública del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, con contenidos adaptados a las necesidades de quienes trabajan en investigación, prevención y salud comunitaria.
La Universidad de Granada acogió, además, una sesión presencial dentro del programa educativo EDDUFARM, dirigida a estudiantes, personal investigador y otros perfiles de la Facultad de Farmacia. Esta diversidad de asistentes permitió presentar la ciencia ciudadana tanto como una metodología de investigación como una vía para conectar la formación universitaria con la sociedad.
Formación dirigida a universidades
La colaboración con la Universidad de Zaragoza (Unizar) y el Gobierno de Aragón se concretó en una microcredencial presencial, dirigida principalmente a personal investigador de Unizar y abierta también a la ciudadanía. En la propia Universidad de Zaragoza se impartieron diversas sesiones de formación para personal investigador y responsables universitarios de Kenia y Tanzania, dentro de un taller internacional de desarrollo de capacidades en el contexto del proyecto FOSTER Open Science.
La Universidad de Granada reunió otras dos acciones presenciales: una formación de para personal docente e investigador y personal técnico, de gestión y de administración y servicios, y una sesión sobre cómo incorporar la ciencia ciudadana en propuestas europeas y nacionales. Esta última combinó conceptos fundamentales, oportunidades de financiación y claves prácticas para diseñar proyectos participativos sólidos.

En Madrid se celebró por tercera vez la actividad “Investigación doctoral y ciencia ciudadana”, integrada en el III Ciclo Interuniversitario de Formación Doctoral de la Universidad de Alcalá, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Complutense de Madrid, la Universidad Carlos III, la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad Rey Juan Carlos. La sesión, en modalidad online, estuvo dirigida a doctorandas y doctorandos interesados en incorporar la participación ciudadana a sus investigaciones. En esta ocasión participaron cerca de 800 asistentes.
El Campus Iberus, formado por las universidades de Zaragoza, La Rioja, Lleida y Pública de Navarra, organizó una sesión online para personal docente e investigador. En ella se trabajaron herramientas orientadas a reforzar la apertura, la relevancia social y el impacto de la investigación académica.
La Universidad de Castilla-La Mancha desarrolló una microcredencial online dirigida a alumnado de doctorado, personal docente e investigador y otros perfiles interesados desde los ámbitos de la salud o la educación, entre muchos otros. La formación respondió a la necesidad de ampliar las competencias para utilizar la ciencia ciudadana dentro y fuera del sistema universitario.
En la Universitat Jaume I se impartió por segunda vez un curso presencial dirigido a doctorandas y doctorandos, personal docente e investigador y personal técnico, de gestión y de administración y servicios. El programa abordó la introducción, los métodos y las aplicaciones de la ciencia ciudadana en la investigación académica, combinando fundamentos y ejercicios prácticos.

El proyecto SPHERE de la alianza universitaria UNITA incorporó una sesión online sobre tecnologías, infraestructuras y ciencia ciudadana dentro de su curso de salud global y con el contexto del proyecto RIECS-Concept. La actividad se dirigió a profesorado y personal investigador de las universidades de la alianza UNITA, conectando la participación social con los retos de la investigación internacional.
En este contexto se presentó el proyecto CitSci sort, una herramienta de clasificación comunitaria desarrollada por Ibercivis dentro de la iniciativa RIECS-Concept. El objetivo es construir un corpus de resúmenes científicos sobre ciencia ciudadana clasificados de forma sistemática y transparente. Los resúmenes provienen de publicaciones revisadas por pares, identificadas mediante una búsqueda sistemática en la base de datos Web of Science, accedida a través de la licencia institucional de la Universidad de Zaragoza.
Educación, territorio y comunidades profesionales
La formación llegó también a los centros educativos de Melilla, donde se desarrollaron talleres presenciales en cuatro institutos y una sesión específica para el profesorado. Alumnado y docentes pudieron acercarse de manera práctica a proyectos de ciencia ciudadana nacionales y europeos aportando datos y mediciones empíricas. Tanto en Melilla como en Ceuta se impartieron sesiones online sobre ciencia ciudadana en las Jornadas sobre buenas prácticas en educación, dirigida al profesorado. La actividad permitió compartir experiencias desarrolladas en centros educativos y mostrar cómo la participación en proyectos científicos puede integrarse en los procesos de enseñanza-aprendizaje y en la vida cotidiana de los centros.

El Laboratorio ODS Rural Lab de la Universidad de Zaragoza acogió una sesión online sobre ciencia ciudadana e innovación social para el medio rural. La propuesta acercó estas metodologías a personas interesadas en activar procesos participativos y generar conocimiento útil para los territorios rurales.
La Asociación de Museos y Centros de Ciencia y Tecnología de España organizó una formación online para personal de museos. En este contexto, la ciencia ciudadana se presentó como una oportunidad para ampliar la relación entre las instituciones científicas, los espacios públicos y las comunidades que participan activamente en la generación de conocimiento.
Ya entrado el verano, la Universidad de La Laguna reunió en una sesión online a perfiles muy diversos, entre ellos vecinos y vecinas, personal investigador, profesionales, trabajadores sociales y gestores de proyectos de diferentes puntos de España, conectando saberes académicos, profesionales y comunitarios. El Observatorio de la Ciencia Ciudadana en España (ciencia-ciudadana.es) actuó en esta ocasión, al igual que en muchas otras desde sus inicios en 2016, como conector y facilitador entre entidades, proyectos y personas interesadas en participar activamente en la investigación.
Una formación adaptada a cada contexto
Este panorama muestra una vez más la diversidad de perfiles y de enfoques a la hora de abordar la formación en ciencia ciudadana. Las necesidades de una persona que comienza una tesis doctoral son distintas de las de un equipo sanitario, un centro educativo, un museo o una comunidad local. No debe olvidarse, además, que hay mucho conocimiento, también sobre la ciencia ciudadana en sí misma, entre personas que no se dedican profesionalmente a ella. Por eso, cada formación se diseña atendiendo al punto de partida, los objetivos, el tiempo disponible y el contexto de la entidad que la promueve.

La continuidad de algunas iniciativas es especialmente significativa. La tercera edición del ciclo interuniversitario para doctorandos de Madrid y la segunda edición del curso de la Universitat Jaume I muestran que la ciencia ciudadana está dejando de ser un contenido puntual para convertirse en una competencia cada vez más presente en la formación investigadora.
Desde Ibercivis seguimos trabajando para que más personas y organizaciones puedan comprender, explorar e integrar la ciencia ciudadana en sus proyectos. Formar y fortalecer capacidades –pero también identificarlas y reconocerlas — es parte esencial de esta tarea: ayuda a que la participación sea rigurosa, significativa y útil para todo el conjunto de la sociedad.