No hay descanso. A pesar de ser domingo, le toca trabajar. Las obligaciones mandan. El Secretario de Estado de Investigación, Carlos Martínez, acompañará hoy a la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, a la inauguración del Centro Extremeño de Tecnologías Avanzadas (CETA-CIEMAT), ubicado en Trujillo. Se trata de una de las 34 instalaciones científico-técnicas singulares que se aprobaron en la reunión de presidentes de comunidades autónomas, presidida por Rodríguez Zapatero y celebrada en diciembre de 2007. «Son las auténticas infraestructuras para garantizar la competitividad de la ciencia y de la economía española», dice Martínez.

-¿Qué supone la puesta en marcha de este tipo de centros?

-Las tecnología de la comunicación es la clave para el desarrollo y la competitividad de la economía española. También es un elemento importante para la distribución y el acceso a las grandes fuentes de información distribuidas. Por ello, Extremadura ha hecho una apuesta muy importante por este tipo de tecnología. Claro ejemplos de ellos son el supercomputador ‘Lusitania’ y El CETA-CIEMAT. Este centro ha puesto en marcha proyectos a través de la tecnología GRID.

-Por tanto, ¿en qué posición pone a Extremadura en el mundo de la innovación y el desarrollo?

-Extremadura no sólo tiene a ‘Lusitania’ y al CETA-CIEMAT. También está el Centro de Desarrollo de Software Libre, situado en Almendralejo. Estos tres elementos deben configurar una unidad para convertir a esta región en un referente en la tecnología de las comunicaciones. Considero que tienen capacidad para ser líder en Europa. Pero también me gustaría recordar que la Junta de Extremadura viene apostando desde hace tiempo por esta tecnología de la información, no sólo con la implementación de estas tres infraestructuras, sino también en la educación. Esta región tiene una señal de identidad. Otro centro de referencia es el de Cirugía de Mínima Invasión.

-¿Cómo repercuten estos centros y sus proyectos en la sociedad?

-Repercute dando respuesta a la comunidad científica y a las demandas sociales. Un ejemplo de ello es el proyecto ‘Ibercivis’ del CETA. Consiste en utilizar los ordenadores personales, en tiempos de no utilización, para ponerlos al servicios de la demanda de la computación requerida para el análisis de los fenómenos físicos complejos. Con este tipo de iniciativas, se incluye al ciudadano en el avance científico. Y es que es necesario que se incorpore en este proceso. Tenemos que transmitir a la sociedad la necesidad de apostar por la investigación, el desarrollo y la innovación. Uno de los objetivos del Plan Ingenio 2010, lanzado por el presidente Rodríguez Zapatero, era favorecer la utilización de la red de banda ancha, cosa que estamos logrando. Este hecho favorece la utilización, por ejemplo, de la ciencia electrónica, a la que damos respuesta con ‘Lusitania’ y el CETA. También se favorece el comercio electrónico. Todo ello ayuda a que el ciudadano se incorpore en ese proceso de desarrollo e innovación. Además, estos indicadores se utilizan para saber el desarrollo de un país.

[ Leer noticia ]