El pasado 18 de junio, Ignacio Becerril Romero, responsable del Departamento de Propuestas y Subvenciones de la Fundación Ibercivis, impartió un taller online sobre cómo incluir la ciencia ciudadana en proyectos de financiación competitiva.
La actividad reunió a más de 60 personas de universidades, centros de investigación, centros educativos, asociaciones, empresas y otras entidades vinculadas a la investigación, la divulgación científica y la participación ciudadana.
El taller fue organizado por la Fundación Descubre, la Universidad Pablo de Olavide y la Fundación Ibercivis en el marco del proyecto Andalucía + Ciencia Ciudadana, y las personas inscritas reflejaron una amplia diversidad de experiencias en la ciencia ciudadana: algunas se acercaban por primera vez, mientras que otras ya colaboraban en iniciativas participativas, gestionaban proyectos de ciencia ciudadana o habían participado en convocatorias de financiación anteriores.
La sesión comenzó con una introducción a la ciencia ciudadana, su evolución histórica y sus principales características como enfoque de investigación, acompañada de ejemplos de proyectos, plataformas e impactos. A continuación, se revisaron distintos programas y oportunidades de financiación a escala europea y nacional y se valoró su adecuación para integrar actividades de ciencia ciudadana.

El núcleo del taller estuvo dedicado a los elementos que determinan el diseño de una propuesta sólida: el papel de la ciudadanía y su nivel de participación, el ámbito de actuación, el público al que se dirige el proyecto, el retorno a las personas participantes, la gestión de los datos y los aspectos éticos. La sesión abordó también cuestiones prácticas de redacción y estructura —desde la interpretación de las convocatorias y la formación de consorcios hasta la elaboración del presupuesto y el tratamiento de los criterios de evaluación—, con atención a las particularidades que introduce la ciencia ciudadana en cada sección.
A lo largo de la sesión se insistió en que la ciencia ciudadana no puede incorporarse a un proyecto como un elemento decorativo o meramente comunicativo. Para que tenga peso en una propuesta competitiva, debe estar integrada de manera coherente en los objetivos, la metodología, el plan de trabajo y los impactos esperados.
La formación cerró con un espacio de debate en el que las dudas giraron principalmente en torno a cómo articular la participación ciudadana en distintas áreas del conocimiento. Desde la Fundación Ibercivis, este tipo de actividades forma parte del trabajo de fortalecimiento de capacidades para el diseño de proyectos participativos y del apoyo a entidades e investigadoras e investigadores que quieren trasladar sus ideas a propuestas de financiación rigurosas y con impacto social.
